martes, 17 de febrero de 2015

EL IMPERIO DE LA MATERNIDAD CONTROLADO POR EL PATRIARCADO ESTÁ CAYENDO

No hay nada que me asombre más que la IGNORANCIA del ser humano (del verbo "ignorar", del latín ignorare -"no saber"-, derivado negativo de la raíz gnō- de (g)noscere -"saber"-.Suele entenderse de forma general como falta de conocimiento acerca de un asunto determinado). La mayor arma que ha podido tener un pueblo, una cultura para poder luchar contra las injusticias a las que les sometían eran el conocimiento, acabar con el analfabetismo y la desinformación se convirtió en un objetivo principal.

Y aquí estamos en pleno siglo XXI luchando contra la ignorancia y el analfabetismo emocional, donde el ego, el status y el poder se niega a desprender el control de lo que ha creado, su gran imperio, porque saben que si lo sueltan no tienen a qué agarrarse o peor aún saben que ya deben dejar de existir de esa forma y ...sí renovarse o morir esa es la cuestión.

Y ahora mismo tenemos una lucha en España entre doulas/matronas/parteras/enfermeras fruto de esta ignorancia de la que hablo. Todos los imperios se han venido a bajo porque muchas personas han manifestado alto y claro su necesidad de cambio. El imperio de la maternidad también está cayendo, la MUJER está despertando sabe lo que quiere y necesita y no porque le digan lo que tiene o debe hacer sino porque han tenido que vivir batallas y batallas a lo largo de toda la historia para poder llegar hasta aquí, hasta este momento actual.


Como profesional y docente universitaria he vivido de cerca como determinadas profesiones están condicionadas por el yugo del patriarcado. Formaciones que indican a la mujer como ha de ejercer su labor profesional sin dejarlas decidir y más peligrosamente sin darles opción a reflexionar sobre cómo desean que sea su práctica. No voy a entrar en debates paternalistas/maternalistas ni moralistas sobre este tema tan controvertido, pero si planteo a las profesionales sanitarias que acompañan a la mujer lo siguiente: si fueras una mujer que vas a parir, que te has informado, que estás conectada a tu corazón, que valoras y amas la vida como la que más, que no estás en conflicto o peleas con el hombre, que sabes que relacionarnos con otros seres humanos no es fácil y que no somos tan de fiar porque sabes que estamos aprendiendo continuamente de nuestros errores o porque quizás ni nos los planteamos, que estás intentando combatir tus miedos y tu sistema de creencias.....cómo, de qué manera deseas vivir tu parto y quienes o qué tipo de persona deseas que te acompañen en ese momento.


Yo tengo una respuesta bien clara y no se llaman  o matronas o doulas, se llaman personas cualificadas, comprometidas, formadas, con una vocación que no les cabe en el pecho, maduras, que saben escuchar y reflexionar/modificar su práctica,que saben actuar e intervenir cuando es necesario, que me apoyan emocionalmente, que no pierden el tiempo en sus vidas en conflictos de otros que no desean escuchar ni mirar más allá porque temen el cambio. Yo quiero elegir en mi parto a una matrona y a una doula, porque sé claramente cuales son sus competencias y esas personas también lo saben y por tanto no están en conflicto entre sí.


Y DENUNCIO a las chaflamejadas, a la estupidez, a la evidencia científica desconectada del corazón y del sentido común, a la falsa espiritualidad y "rituales ancestrales" aprendidos de libros que justifican su aplicación en el mundo de la maternidad y crianza, a las ideas sobre cómo debería ser un parto respetado o no respetado y sobre todo a las personas que se creen todo esto y lo viven y luchan como si fuera algo PERSONAL.

Y termino con lo que me ha movido realmente a expresarme sobre este asunto que hoy está en ebullición por las redes. Un vídeo de una joven coreana llorando en un programa de TV sobre los derechos humanos, sobre el sufrimiento que su pueblo sometido está viviendo, sobre la no libertad de expresión, sobre la estupidez egoica que nos acompaña. Sus lágrimas y palabras son claras, las lanza al mundo diciendo que lo que si podemos hacer es: 1. Educar para crear Conciencia. 2. Ayudar y Apoyar. 3. Evitar la repatriación hacia el lugar que les genera ese sufrimiento.
Y sus palabras me parecieron de una sabiduría enorme, creo que estas son las herramientas que se deben utilizar para combatir cualquier acto de ignorancia que nos acompaña, y en España tenemos muchos, aunque no se utilicen directamente las armas.