viernes, 1 de agosto de 2014

LA IMPORTANCIA DEL MASAJE PARA BEBÉS DESDE LA EDAD TEMPRANA

Hoy comparto con ustedes un pequeño artículo sobre la importancia del masaje para bebés desde la edad temprana, que nos ofrece Luisa Herrera, Terapeuta Ocupacional de la formación de Monitores de Masaje para Bebés - Manos que Miman:


El Masaje para Bebés mucho más que un arte de ofrecer amor

Una práctica que proporcionada de forma regular ofrece múltiples beneficios al bebé, beneficia a los sistemas respiratorios, digestivo, circulatorio, emocional…. ayudando a un desarrollo integral del mismo, ofreciéndoles seguridad, control de su cuerpo y sobre desarrollo de la atención.
Éste último aspecto es de vital importante como base del desarrollo general del bebé. Cuando el niñ@ llega a la edad escolar, nos encontramos con algunos desajustes o desfases en su desarrollo que se manifiestan en retraso en la adquisición de áreas instrumentales  y problemas de conducta social y/o emocional.
Como terapeuta ocupacional especializada en la atención temprana, muchos de esos desajustes pueden tener un origen en la edad temprana debido a un problema de integración sensorial al que respuesta.
Si hubiese algún problema de Integración sensorial sobre todo a nivel táctil, sería un factor muy importante hacer los masajes para bebés a temprana edad para que se puedan corregir estos problemas, ya que es a estas edades cuando asimilan mejor los factores externos y podemos hacer una buena integración de todos los sentidos y estimular su sistema nervioso central, impulsando el desarrollo de sus sentidos (oído, vista, gusto, olfato, tacto, vestibular y propioceptivo) y mejorando su desarrollo sensoriomotor.

Hay muchos niñ@s que también tiene problemas con el sueño, y es otro factor detonante de si un niñ@ puede padecer un problema en la integración sensorial, pues su sistema de alerta está siempre activado y bajar el umbral de estrés y organizar su sistema sensorial les cuesta mucho por no poder y saber organizar su cuerpo. Suele pasarles a muchos niñ@s que son inquietos, que tienen mucha actividad, y los masajes son una excelente manera de calmarlos, y con ello tienden a tener mejor carácter, a llorar menos y a estar más relajad@s.

“Los bebés son lo que sienten”.  Las sensaciones del tacto, propioceptivas y/o el sistema vestibular les permiten demostrar el impacto que éstas tienen en el desarrollo motor, cognitivo o de aprendizaje, y en su habilidad para relacionarse socialmente y controlar sus emociones.  Estas sensaciones cuando se integran normalmente, se encargan de contribuir al desarrollo del tono muscular, de las respuestas de equilibrio y del bienestar emocional.  El procesar las sensaciones de una manera no adecuada impacta negativamente el transcurso normal del desarrollo motor, del aprendizaje y la interacción social-emocional. 
Todos conocemos niñ@s “desobedientes, inquietos, malos estudiantes”…. y no es que sean así porque quieran. En muchos casos hay algo más fuerte que ellos que determina su comportamiento. Ese algo puede ser un trastorno del procesamiento sensorial (TPS), o una disfunción de la integración sensorial (DIS).
El TPS o DIS se presenta cuando el sistema nervioso central no es capaz de interpretar y organizar adecuadamente las informaciones captadas por los diversos órganos sensoriales. Por tanto, tampoco puede analizar y utilizar dicha información adecuadamente para entrar en contacto con el ambiente y responder eficazmente a los múltiples estímulos del entorno.

La Dra. Jean Ayres, terapeuta ocupacional estadounidense, fue la primera en describir un conjunto de conductas atípicas relacionadas con un procesamiento sensorial deficiente.


Por todo ello, creo que es muy importante para cualquier persona que esté en contacto con bebés, que sepa la importancia de los sentidos, sobre todo el táctil, fuente y origen de la base del desarrollo del bebé, con un buen masaje diario a nuestro bebé logremos un mejor desarrollo integral en nuestros @ hijo@s en la edad adulta.